El abogado José María Molina calificó de «absurda» la teoría inicial de los investigadores. Investigan la presencia de un tercer hombre en la escena del crimen.
La investigación por la muerte de Lucila Nieva en Killeen, Texas, seguirá abierta, pero bajo un manto de fuertes sospechas. Tras una reunión clave con autoridades del Ejército estadounidense, el abogado José María Molina confirmó que el expediente no será archivado, contradiciendo lo comunicado inicialmente a los familiares. El caso, que involucra al soldado Preston Sullivan —pareja de Lucila al momento de su muerte—, está plagado de inconsistencias: desde una hipótesis de suicidio físicamente imposible hasta la omisión de pruebas que apuntan a un contexto de violencia de género.
Lucila murió el 21 de marzo de 2024, días después de perder contacto con su familia en Tucumán. Según el informe de autopsia civil, la joven falleció por un disparo de escopeta, pero el cuerpo presentaba además signos de ahorcamiento y faltante de cabello, elementos que la familia considera pruebas claras de una agresión previa. Pese a esto, Sullivan nunca fue detenido y continúa prestando servicios en Fort Cavazos, sin haber tenido contacto alguno con los parientes de la víctima.
Molina advirtió que la investigación militar ha sido, cuanto menos, irregular. Por un lado, se mencionó una teoría en la que Lucila se habría disparado accionando el gatillo con un dedo del pie, versión que el propio Ejército debió descartar en la última reunión calificándola como una «confusión». Por otro lado, surgió el dato de un tercer hombre presente en la vivienda el día del hecho, quien declaró haber escuchado una fuerte discusión pero no fue sometido a pericias de pólvora o ADN.
La familia Nieva denunció que durante todo este tiempo el acceso al expediente fue limitado y que muchas pericias fundamentales, como el análisis de manchas de sangre en la ropa de Sullivan, solo fueron informadas de manera oral y nunca incorporadas formalmente. «Buscamos transparencia. Hay testimonios que describen al soldado como una persona posesiva y controladora, un perfil que no puede ser ignorado», remarcó el letrado.
Con el compromiso de los militares de enviar finalmente una copia completa del expediente, la familia espera que se profundicen las líneas de investigación que apuntan a un femicidio. La lucha de los Nieva ahora se centra en que la justicia de Estados Unidos no minimice las señales de violencia detectadas y esclarezca qué pasó realmente en esa habitación de Killeen antes del disparo fatal.
