El ataque ocurrió este sábado en medio de un clima de extrema tensión vecinal. Familiares del joven asesinado en febrero habrían emboscado a Carlos Alberto Brito, quien permanece internado en estado crítico. Denuncian amenazas para frenar las declaraciones ante la Justicia.
Villa 9 de Julio vuelve a ser escenario de un violento episodio derivado de la muerte de Juan José Brito, el joven linchado por vecinos el pasado 27 de febrero. Este sábado por la noche, una disputa territorial y judicial terminó con un hombre de 31 años apuñalado por la espalda. El herido, identificado como Carlos Alberto Brito (sin parentesco con la víctima del linchamiento), pelea por su vida en la terapia intensiva del hospital Centro de Salud, mientras su familia denuncia una «cacería» por parte de los allegados del joven fallecido en febrero.
La génesis de este nuevo ataque se remonta a la madrugada del 27 de febrero, cuando Juan José Brito murió tras recibir una brutal golpiza por parte de una muchedumbre que lo acusaba de intentar robar en unos monoblocks. Aunque la autopsia confirmó la saña del ataque y la fiscalía imputó a cuatro personas, la investigación determinó que la víctima no estaba armada ni había llegado a cometer ilícito alguno. Desde entonces, el barrio se transformó en una olla a presión.
Según la denuncia presentada por Pamela Vanesa Brito, hermana del hombre apuñalado el sábado, su familia comenzó a recibir amenazas de muerte y escraches tras ser citada a declarar como testigo. «Nos gritaban que iban a matar a uno por uno si yo no me entregaba a la policía», relató la mujer, quien asegura que los familiares del joven linchado intentaron prender fuego la casa de su madre días atrás.
El conflicto escaló definitivamente el sábado por la noche. Mientras Carlos Alberto Brito se encontraba en la vereda con amigos, fue increpado por el grupo antagónico. Al intentar defender a su hermana de una agresión física, recibió una herida de arma blanca en la zona dorsal. El abogado de la familia, Javier Lobo Aragón, calificó el hecho como «muy grave» y advirtió que estos ataques buscan amedrentar a los testigos para obstaculizar la causa principal de homicidio que tramita la Fiscalía de Homicidios II.
A pesar de existir medidas perimetrales previas, la violencia no cesa en el sector de calles Raúl Colombres y Mario Bravo. La familia de la nueva víctima exige una intervención urgente de las autoridades para evitar una tragedia mayor, mientras Carlos Alberto atraviesa horas decisivas en el hospital. La Justicia investiga ahora este nuevo intento de homicidio, que amenaza con silenciar a quienes deben declarar por el linchamiento de febrero.
