11 mayo, 2026
simoca

Tras una masiva marcha frente a la comisaría, la fiscalía intensifica la búsqueda de pruebas y analiza la actuación de los uniformados el pasado 4 de abril.

La investigación por el deceso de Jonathan Rodríguez ha tomado un nuevo impulso en los tribunales tucumanos. Luego de que la causa fuera calificada con una figura legal más severa, la fiscalía busca determinar qué sucedió exactamente desde el momento en que el joven fue interceptado por la policía el pasado 4 de abril hasta su posterior traslado de urgencia a un hospital.

Rodríguez perdió la vida días después de su detención en la vía pública, un hecho que activó de inmediato los protocolos del Ministerio Público Fiscal. Ante la sospecha de irregularidades durante el tiempo que el joven permaneció bajo la órbita de la fuerza de seguridad, la querella solicitó medidas urgentes para preservar pruebas fundamentales.

Dentro de las diligencias requeridas, se destaca la solicitud de un listado detallado con los nombres de cada efectivo que prestó servicio durante el operativo y la guardia posterior. Asimismo, se espera el peritaje de las grabaciones de las cámaras de vigilancia para reconstruir los movimientos dentro y fuera del edificio policial.

La tensión se trasladó a las calles de Simoca el último fin de semana. Una multitud de vecinos, amigos y familiares se manifestó de forma pacífica pero firme frente a la sede policial, portando carteles y pidiendo transparencia en el proceso judicial para evitar que el caso quede impune.

Actualmente, la fiscalía aguarda resultados de pericias complementarias y declaraciones testimoniales. El avance de las próximas horas será determinante para establecer si hubo negligencia o abuso de autoridad por parte de los agentes involucrados en la custodia de la víctima.

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