Familiares de Solana Albornoz aseguran que alguien encendió su celular tras el accidente y advierten que faltan sus anillos de matrimonio
La tragedia que enlutó a Tucumán con la muerte de Solana Albornoz y Mariano Robles sumó en las últimas horas un capítulo de profunda incertidumbre y malestar. Allegados a las víctimas iniciaron una desesperada campaña para recuperar objetos personales de la mujer, al advertir que elementos de gran valor económico y sentimental desaparecieron en circunstancias dudosas durante el operativo de rescate.
Agostina Budeguer, quien encabezó la búsqueda inicial de la pareja, manifestó su preocupación por movimientos sospechosos en el teléfono móvil de Solana. Según relató, el dispositivo —un iPhone 13 Pro Max— habría sido activado durante la madrugada posterior al siniestro, recibiendo mensajes hasta pasadas las 3 de la mañana, lo que descarta que el aparato se haya perdido en el cauce de agua y sugiere que alguien lo tuvo en su poder.
A la extraña actividad del celular se suma el faltante de tres anillos que la joven lucía habitualmente: su alianza matrimonial, un cintillo de compromiso de oro y una pieza con sus iniciales. La sospecha de los familiares radica en que solo les fue entregada una sortija de acero quirúrgico, mientras que las joyas de oro no fueron restituidas. Según testimonios recolectados, algunos de estos objetos habrían sido vistos inicialmente por el personal de emergencia antes del traslado de los restos.
A través de una cruzada en redes sociales, la familia apela a la solidaridad de la comunidad o a la devolución por parte de quien posea estos recuerdos. Más allá del valor material, para el círculo íntimo de la pareja, estos elementos representan el último vínculo tangible con Solana en medio de un duelo que hoy se ve empañado por la falta de respuestas claras sobre el paradero de sus pertenencias.
