«Nos corrieron», sentenció el entrenador, quien apuntó contra el exitismo del entorno y la falta de un proceso claro.
Andrés Yllana cerró oficialmente su etapa al frente de San Martín de Tucumán y no se guardó nada. Tras estampar la firma de su desvinculación, el técnico dejó en claro que su salida fue forzada y cargó contra el clima de inestabilidad que, según él, nubla el análisis del trabajo diario. En una entrevista con Mundo Ascenso Stream, el DT denunció «divisiones» dentro de la Comisión Directiva, apuntando a directivos «primerizos» que, absorbidos por la presión de las redes sociales, no lograron sostener el proceso de reconstrucción que el equipo necesitaba tras los cambios profundos en el plantel.
LOS PUNTOS CLAVE DE LA DESPEDIDA
- Salida no deseada: El entrenador fue tajante al afirmar que la decisión no fue propia y que el cuerpo técnico aún tenía intenciones de continuar con el proceso.
- Crítica a la dirigencia: Si bien rescató la figura del presidente Oscar Mirkin, Yllana denunció que el resto de la cúpula está fragmentada y carece de la templanza necesaria para manejar la presión de un club de gran convocatoria.
- Expectativas vs. Realidad: El técnico cuestionó el exitismo del medio. «San Martín salió campeón solo una vez en 116 años, entonces no podés salir campeón antes de empezar», sentenció.
- Balance del equipo: Defendió su gestión señalando que, a pesar de haber tenido que «refundar» el equipo con 19 jugadores nuevos, el conjunto siempre se mantuvo en puestos de clasificación.
- Relación con el plantel: Se despidió con palabras de agradecimiento hacia los jugadores, asegurando que tuvieron un comportamiento ejemplar durante todo el proceso.
La «histeria» del entorno y el peso de las redes
Yllana no solo apuntó a los dirigentes, sino también al ecosistema que rodea a San Martín. Según el ex DT, la ansiedad por ascender «nubla» el análisis futbolístico y genera un ambiente hostil que termina afectando el rendimiento de los jugadores. «Los dirigentes viven en su mundo de las redes y no saben mantener la tranquilidad», disparó, sugiriendo que la «histeria» tras cada resultado adverso impide que se consolide un proyecto a largo plazo.
El entrenador comparó la situación actual con el trauma de la final perdida ante Aldosivi y subrayó la necesidad de comunicación honesta con el hincha: «Tenemos que volver a empezar y va a ser duro. Si no generamos un ambiente aceptable para el futbolista, es muy difícil lograr objetivos».
El gol anulado y las polémicas
Sobre el tramo final de su ciclo, marcado por tensiones con un sector de la grada, Yllana negó haber provocado a los hinchas tras los incidentes con bebidas arrojadas al banco. También lamentó que decisiones arbitrales, como el gol anulado ante Quilmes, hayan condicionado el análisis público de su gestión, restando valor a lo que, a su entender, fue un proceso futbolístico ordenado y con resultados estadísticamente competitivos.
