13 agosto, 2026
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El último informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) advierte una tendencia negativa en las arcas provinciales. Durante el mes de junio, todas las jurisdicciones del país sufrieron retrocesos en la recepción de recursos nacionales, marcados por la caída real tanto en el IVA como en el Impuesto a las Ganancias.

La recaudación de los niveles nacionales, provinciales y municipales atraviesa un periodo de alta volatilidad que impacta directamente en la ejecución de políticas públicas locales. Según el informe mensual del CEPA, junio de 2026 confirmó una tendencia negativa en los recursos tributarios de origen nacional (RON), registrando una caída interanual del 4,3% en términos reales.

El golpe más duro se concentró en la Coparticipación Federal de Impuestos (CFI), que exhibió una retracción del 8,5% real a nivel país. En el caso específico de Tucumán, la caída se posicionó en el 8,9%, reflejando una realidad que afectó a todas las provincias argentinas, con bajas que oscilaron entre el 7,7% y el 10,5% en términos reales.

Factores de una caída generalizada El análisis del CEPA subraya que los ingresos provinciales son altamente dependientes de las transferencias nacionales, que en promedio representan el 54% de sus presupuestos totales. Este mes, la caída en los dos pilares fundamentales del sistema tributario —el IVA y Ganancias— profundizó el desfinanciamiento:

  • IVA: Registró una retracción real interanual del 4,3%, consolidando un comportamiento «magro» de la actividad económica interna y el consumo durante los últimos doce meses.
  • Impuesto a las Ganancias: Mostró una caída real del 14,4% interanual. Este resultado marca un retroceso tras el repunte excepcional registrado en mayo, cuando las empresas abonaron los saldos de las declaraciones juradas, evidenciando la fragilidad de este recurso ante el contexto económico actual.

El informe advierte que, desde mayo de 2025, la recaudación nacional ha mostrado un comportamiento errático que, en el primer semestre de 2026, ha decantado en una tendencia negativa persistente. Para los gobiernos provinciales, este escenario representa una señal de alerta, ya que la baja en la coparticipación limita el margen de maniobra para el sostenimiento de servicios esenciales y la inversión pública.

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