La picada y la falda lideraron las subas el mes pasado. El informe del IPCVA revela que los supermercados ofrecen precios más bajos que las carnicerías de barrio.
Llegar a la carnicería se vuelve un desafío cada vez más difícil para los tucumanos. Durante el mes de marzo, el precio de la carne vacuna registró un salto promedio del 10,6%, acumulando un incremento interanual que roza el 69%. El dato más preocupante que arroja el último informe del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) es que las subas más fuertes se concentraron en los cortes más económicos, golpeando directamente a los sectores de menores ingresos.
El detalle por corte muestra una realidad cruda: la picada común encabezó los aumentos con un 20,4%, seguida de cerca por la carnaza común (17,7%) y la falda (13,4%). Por el contrario, los cortes considerados «premium» o de mayor valor, como el lomo y el matambre, tuvieron incrementos más moderados, por debajo del 9%. Esta dinámica indica que la presión inflacionaria se está sintiendo con más fuerza en los productos de consumo masivo.
Otro punto clave para el consumidor es la brecha de precios según el canal de venta. El informe destaca que la carne es, en promedio, más barata en los supermercados que en las carnicerías de barrio. En productos específicos como la picada o la falda, las diferencias pueden superar el 36%, mientras que el asado se encuentra hasta un 17% más accesible en las grandes superficies. Sin embargo, para cortes muy específicos como la colita de cuadril o el lomo, las carnicerías suelen mantener valores más competitivos.
El panorama se completa con el comportamiento de otras proteínas. El pollo fresco no se quedó atrás y subió un 10,9% en el mes, mientras que el cerdo mostró un comportamiento más estable con un alza del 6,3%. Actualmente, el valor de un kilo de asado equivale a casi 4 kilos de pollo o 2 kilos de pechito de cerdo, lo que marca el cambio de hábitos en la mesa de los argentinos.
Con un precio promedio que ya pisa los $18.600 por kilo, la dispersión de valores entre locales sigue siendo muy alta. Ante este escenario, los especialistas recomiendan caminar y comparar precios, ya que la diferencia entre un comercio y otro puede significar un ahorro importante en el presupuesto mensual destinado a la alimentación.
