Lejos de bajar el tono a las tensiones internas, el mandatario provincial descalificó al senador nacional y expuso la fractura en la conducción del peronismo local.
La interna dentro del peronismo tucumano sumó un capítulo de máxima tensión este lunes, luego de que el gobernador Osvaldo Jaldo lanzara una durísima descalificación contra su antecesor y aliado en la política provincial, Juan Manzur, a raíz de la reunión que el senador mantuvo con la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Al ser consultado por la prensa sobre el cónclave y la foto que trascendió entre ambos dirigentes nacionales, Jaldo no evitó la confrontación y disparó sin filtros: “Vista la debilidad política de Manzur, fue en busca de una pollera”. E insistió categóricamente: “Así que es un pollerudo”.
Una nueva escalada en la relación
Las declaraciones del mandatario provincial marcan un quiebre explícito en el tono de convivencia política que ambos sectores intentaban mantener. Para Jaldo, el acercamiento de Manzur a Cristina Kirchner representa un movimiento desesperado en busca de respaldo político fuera de los límites de Tucumán, interpretando el gesto como una muestra de flaqueza en su armado territorial.
Con esta definición, el titular del Ejecutivo tucumano dejó en claro que no pasará por alto los movimientos de su antecesor y redobló la apuesta en la pulseada por el liderazgo del espacio, exponiendo a cielo abierto las diferencias que atraviesan a la dirigencia peronista en la provincia.
