3 octubre, 2026
baja-en-la-tasa-de-natalidad-2285450

Según datos oficiales de la DEIS, el número anual de bebés nacidos pasó de más de 777 mil en 2014 a poco más de 413 mil en 2024, acercándose peligrosamente a la cifra de defunciones y encendiendo alertas en el perfil poblacional.

Los datos oficiales elaborados por la Dirección de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) revelan que en Argentina la cantidad de nacimientos anuales cayó un 46,83% en tan sólo 10 años. Mientras que en 2014 se registraron 777.012 nacimientos, en 2024 la cifra se redujo a 413.135 bebés.

Este fenómeno provocó que la cantidad de nacimientos se acerque de forma inédita a las defunciones:

  • 2014: Los nacimientos duplicaban a las muertes con 777.012 nacimientos frente a 325.539 defunciones.
  • 2024: La brecha se redujo a aproximadamente un 10%, con 413.135 nacidos y 376.405 muertes.
  • Diferencias territoriales: CABA y Tierra del Fuego registran la tasa más baja del país con 6,9 nacimientos por mil habitantes, en contraste con Misiones (12,3), Chaco (11,9), Santiago del Estero (10,8) y Formosa (10,7).

Transformación cultural y factores determinantes

Especialistas e investigadores, como los referentes de CIPPEC Rafael Rofman y Carola della Paolera, coinciden en que el país atraviesa una «revolución silenciosa» donde la fecundidad alcanzó un mínimo histórico de 1,23 hijos por mujer en 2024. Este cambio ha estado marcado por:

  • Menor natalidad adolescente y juvenil: El desplome estuvo liderado por menores de 20 años (caída del 71%) y mujeres de 20 a 24 años (caída del 52%).
  • Autonomía y planificación: Profesionales médicos como Leonardo Mezzabotta y Silvia Pecchini señalan que los embarazos son mayoritariamente producto de una decisión informada, facilitada por el acceso a métodos anticonceptivos y la interrupción voluntaria del embarazo.
  • Postergación y nuevos proyectos de vida: Las mujeres priorizan su desarrollo personal, profesional y económico, retrasando la maternidad más allá de los 35 años.

Impacto estructural y proyecciones

El descenso de la natalidad y el crecimiento vegetativo mínimo generan repercusiones directas en distintos sectores de la sociedad, tales como el cierre de servicios de neonatología privados, la reducción de matrículas en jardines maternales (la población de 3 a 5 años cayó un 31% en una década) y la presión a futuro sobre los sistemas educativos, de salud y previsionales. De mantenerse estas tendencias, la población general podría decrecer por primera vez en su historia a menos que se compense mediante la inmigración.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *