El ministro de Salud, Luis Medina Ruiz, confirmó que la provincia suma casi un año sin circulación de dengue. En tanto, el brote de chikungunya detectado en el sur de la Capital ya se encuentra controlado, aunque advierten que el mosquito mutó y sobrevive al frío.
Tucumán consolida un escenario epidemiológico altamente favorable. El ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz, confirmó que la provincia registra «cero casos» activos de dengue y arrastra una racha inédita de casi un año sin circulación comunitaria de la enfermedad. Asimismo, el brote de chikungunya que había encendido las alarmas en la zona sur de San Miguel de Tucumán ingresó en una fase de marcado descenso, hilvanando dos semanas consecutivas con menos de 60 contagios detectados.
EL PARTE EPIDEMIOLÓGICO EN CIFRAS
- Dengue: Suma más de 50 semanas consecutivas sin registrar casos positivos en todo el territorio provincial.
- Chikungunya en baja: Tras registrar picos de entre 100 y 150 contagios semanales, la curva descendió a 77 casos y la última semana se estabilizó en 50 afectados.
El factor climático y la mutación del mosquito
El titular de la cartera sanitaria atribuyó el éxito del bloqueo epidemiológico al despliegue de las brigadas de fumigación y control focal, sumado a la complicidad del clima otoñal. Sin embargo, Medina Ruiz encendió una luz de alerta respecto al comportamiento del Aedes aegypti, derribando un viejo mito médico: el frío ya no mata al mosquito.
«El descenso responde al trabajo y a las bajas temperaturas, pero el transmisor logró adaptarse al frío. Hoy todavía encontramos larvas activas con menos de 10 grados, algo que antes no se veía en la provincia», advirtió con preocupación el funcionario.
Vigilancia extrema en las fronteras
Pese al panorama de control actual, desde el Sistema Provincial de Salud (Siprosa) insistieron en que la población no debe relajar las medidas de descacharreo domiciliario. La presencia de focos activos y brotes descontrolados en provincias vecinas y países de la región obliga a Tucumán a mantener una vigilancia sanitaria de frontera, dado que el ingreso de una sola persona infectada podría disparar una nueva ola de contagios locales.
Con la chikungunya bajo control y el dengue en mínimos históricos, el sistema de salud tucumano pasa su examen más complejo antes de la llegada del invierno. La clave de los próximos meses estará puesta en erradicar los reservorios invernales de huevos, impidiendo que el vector colonice los hogares de cara a la próxima primavera.
