El «Santo» igualó 1 a 1 ante el «Taladro» en los 90 minutos reglamentarios en Salta, pero la suerte le fue esquiva desde los doce pasos. Con un 5-4 en la definición, el equipo tucumano quedó eliminado en los 16avos de final.
La ilusión de San Martín de Tucumán en la Copa Argentina llegó a su fin en la noche salteña. En un duelo vibrante y equilibrado disputado en el Estadio Padre Ernesto Martearena, el equipo de Ciudadela empató 1 a 1 frente a Banfield en el tiempo regular. Sin embargo, en la tanda de penales, la falta de puntería en el último disparo le permitió al equipo del Sur bonaerense imponerse por 5-4, sellando la clasificación del «Taladro» a la siguiente fase y dejando al «Santo» con las manos vacías.
El desarrollo del juego mostró a un San Martín ordenado, que supo jugarle de igual a igual a un equipo de la máxima categoría. Durante los 90 minutos, el conjunto tucumano logró neutralizar los ataques de Banfield y supo reaccionar para sostener la paridad, mostrando pasajes de buen fútbol y una sólida entrega física que fue reconocida por los hinchas que viajaron a la vecina provincia.
Sin embargo, tras el pitazo final y sin ventaja para ninguno de los dos, la definición se trasladó al punto del penal. En esta instancia, la precisión fue casi total hasta el tramo final de la serie. Banfield aprovechó su oportunidad y la efectividad de sus ejecutantes para terminar inclinando la balanza a su favor.
Lo que viene para el «Santo»
Con la eliminación del certamen federal, el objetivo de San Martín se centrará exclusivamente en el torneo de la Primera Nacional. El cuerpo técnico deberá trabajar rápidamente en lo anímico para procesar el golpe de la eliminación y enfocarse en la lucha por el ascenso, que es la prioridad absoluta de la institución para este 2026.
A pesar del dolor por la caída, el rendimiento del equipo dejó sensaciones positivas en cuanto al planteo ante un rival de la Liga Profesional. Ahora, el «Santo» regresará a Tucumán con la mira puesta en el próximo compromiso liguero, buscando transformar la frustración de Salta en motivación para su camino en la segunda división.
