11 mayo, 2026
basural-a-cielo-abierto-rio-mandolo

La municipalidad de Monteros y la comuna de Los Sosa enfrentan un desafío crítico ante la persistencia de basurales clandestinos en las márgenes del río. Pese a los operativos constantes con maquinaria pesada, el predio vuelve a cubrirse de residuos en menos de un día, afectando la salud pública y el ecosistema local.

Una problemática que parece no tener fin mantiene en alerta a los vecinos de Monteros y zonas aledañas. Equipos de Servicios Públicos llevan adelante limpiezas integrales que logran remover toneladas de desechos acumulados, sin embargo, la falta de compromiso ciudadano neutraliza estas acciones en cuestión de horas. La situación ya trascendió lo estético para convertirse en un foco infeccioso que preocupa a las autoridades sanitarias.

Los operativos recientes en el cauce del Mandolo, dentro de la jurisdicción de Los Sosa, requirieron una logística de gran escala que incluyó desmalezamiento y el uso de camiones para el traslado de desperdicios. Según testimonios de los operarios municipales, resulta frustrante observar cómo, tras jornadas intensas de trabajo, el sitio vuelve a transformarse en un vertedero ilegal casi de inmediato. Los restos hallados van desde desperdicios orgánicos hasta materiales de construcción y restos óseos, los cuales generan olores nauseabundos y atraen alimañas.

Desde la administración municipal recordaron que el servicio de recolección funciona con normalidad de lunes a viernes, sumado a recorridos especiales para el sector comercial. Pese a estas facilidades, se detectaron vehículos particulares que descargan basura en horarios de baja circulación para evitar sanciones. Esta conducta delictiva no solo atenta contra el patrimonio natural de la zona, sino que anula la inversión pública destinada a la recuperación de los espacios verdes y las márgenes del río.

El escenario en el río Mandolo evidencia que la solución no depende únicamente de la frecuencia de la limpieza estatal, sino de un cambio urgente en la conciencia ambiental de la población. Mientras las maniobras clandestinas persistan, el río continuará bajo la amenaza de la contaminación, privando a los monterizos de un entorno saludable y seguro.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *