11 mayo, 2026
tucuman

El economista advirtió que la provincia pide créditos para pagar sueldos mientras cae la recaudación por el consumo. «Es un manotazo de ahogado», sentenció.

En una cruda radiografía de la economía nacional y provincial, el economista Horacio Rovelli advirtió que la Argentina enfrenta un problema estructural de recaudación que está asfixiando a las provincias. Durante una entrevista en FM La Tucumana 95.9, el especialista denunció que mientras la carga impositiva recae sobre el consumo y los trabajadores, los sectores exportadores pagan lo mínimo. En este escenario, calificó la asistencia financiera nacional mediante el Decreto 219 como un «círculo vicioso» que obliga a los gobernadores a endeudarse para cubrir gastos corrientes con ingresos cada vez menores.

Rovelli basó su análisis en datos alarmantes: la recaudación de IVA y Ganancias —los pilares de la coparticipación— lleva ocho meses de caída real. “Es el perro que se muerde la cola; le dan a Tucumán y a las demás provincias préstamos para cubrir sueldos hasta julio, pero después tienen que pagar esa deuda con menos coparticipación”, graficó. Según el economista, el sistema es injusto porque el 75% de los ingresos estatales proviene del consumo, mientras que el agro, la minería y los hidrocarburos operan bajo declaraciones juradas que minimizan su aporte fiscal.

Sobre la reciente gira por Nueva York, el economista reveló que la «Semana Argentina» no logró atraer los capitales esperados. Los inversores extranjeros habrían señalado tres frenos principales: la falta de infraestructura estatal (se estiman necesarios 20.000 millones de dólares anuales), el retraso cambiario que resta competitividad frente a países vecinos y la inseguridad jurídica que generan leyes locales en conflicto con tratados internacionales, como el Acuerdo de Escazú.

En el plano local, Rovelli alertó sobre un vencimiento clave para Tucumán: el próximo 26 de julio finalizan las concesiones de tres complejos hidroeléctricos, incluyendo Pueblo Viejo en Monteros. Cuestionó la falta de una política clara sobre la administración de estos recursos estratégicos, recordando que la provincia ya debió intervenir con fondos propios ante fallas previas en otros complejos, como El Cadillal.

Para Rovelli, la inflación —que estima por encima del 3,4%— y el freno de la obra pública están configurando un escenario de extrema fragilidad. Sin inversiones a la vista y con una deuda creciente, el especialista sostiene que las provincias están siendo empujadas a una dependencia financiera que condicionará su gestión durante el resto del año.

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