La fiscalía analiza los antecedentes de los involucrados y sospecha de una disputa por el control territorial de sustancias prohibidas.
La investigación por el homicidio ocurrido en el corazón de Costanera Norte ha tomado un rumbo complejo en las últimas horas. El ataque a balazos contra Cardozo, de 35 años, ya no se analiza como un incidente aislado, sino como el posible resultado de una violenta interna entre bandas vinculadas a la comercialización de estupefacientes en la zona este de San Miguel de Tucumán.
El sangriento episodio tuvo lugar en calle Yamandú Rodríguez al 300, donde los peritos del ECIF recolectaron cuatro vainas servidas, evidencias de una ejecución directa. Bajo la supervisión de la Unidad Especializada de Homicidios II, encabezada por Carlos Sale, el equipo del Ministerio Fiscal recolectó testimonios que apuntan a que el enfrentamiento se originó por deudas o rivalidades de larga data. Ambos protagonistas del hecho contarían con antecedentes penales, lo que refuerza la hipótesis de una «vendetta» entre personas ligadas al ambiente delictivo.
El presunto victimario, que inicialmente logró evadir a las patrullas para ocultarse en la propiedad de un familiar, permanece detenido tras un cerrojo policial efectivo. Los auxiliares fiscales Alejandro Andole y Lucrecia Lugones, junto al instructor Julián Marteau, coordinan las tareas para determinar si existieron amenazas previas o si el crimen responde a una pelea por el control de la venta de sustancias en la jurisdicción de la Comisaría XI.
Por estas horas, la justicia busca confirmar si el móvil del asesinato fue una disputa territorial. Las redes sociales y los informantes barriales han sido claves para reconstruir el perfil de los involucrados, permitiendo que la «pista narco» se convierta en el eje principal del expediente, a la espera de pericias telefónicas y nuevos informes de inteligencia criminal.
Mientras el sospechoso aguarda la audiencia de formalización de cargos, el barrio permanece bajo vigilancia ante posibles réplicas de violencia. La causa pone de manifiesto, una vez más, la delicada situación social y la penetración del narcomenudeo en sectores vulnerables de la capital tucumana.
