La provincia conmemoró un nuevo aniversario de la gesta de 1816 con una nutrida agenda que incluyó el tradicional chocolate, un desfile cívico-militar y el Solemne Tedeum en la Catedral. Autoridades nacionales, provinciales y miles de ciudadanos participaron de una jornada marcada por el llamado a la unidad nacional.
Tucumán volvió a demostrar por qué es la cuna de la Patria. En una jornada marcada por el sol y una masiva participación popular, los tucumanos celebraron el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia con un despliegue de actos que reafirmaron el espíritu histórico de la provincia.
Los festejos iniciaron temprano en la Plaza Independencia con el clásico chocolate patrio, punto de encuentro donde familias y turistas se sumaron al clima festivo. Seguidamente, el gobernador Osvaldo Jaldo encabezó, junto a la vicepresidenta Victoria Villarruel, el izamiento de la Bandera Nacional, un acto de profundo significado que rindió homenaje a los congresales que, en 1816, sentaron las bases de nuestra soberanía.
Despliegue y reflexión El desfile cívico-militar fue uno de los momentos más destacados. Fuerzas de seguridad, instituciones educativas y agrupaciones tradicionalistas recorrieron las calles céntricas ante la mirada de una multitud que celebró el paso de cada delegación con banderas argentinas y aplausos.
Posteriormente, las autoridades se trasladaron a la Catedral Nuestra Señora de la Encarnación para participar del Solemne Tedeum. En su homilía, el arzobispo de Tucumán, monseñor Carlos Sánchez, brindó un mensaje de alto contenido político y social. El prelado instó a los presentes y a toda la dirigencia a «fortalecer la unidad, el diálogo y el compromiso con el bien común», subrayando la necesidad de edificar consensos frente a las divisiones.
Concurrencia federal El evento contó con una importante presencia de autoridades de todo el arco político nacional y provincial. Además del gobernador Jaldo y la vicepresidenta Villarruel, dijeron presente el vicegobernador Miguel Acevedo; el gobernador de Jujuy, Carlos Sadir; la vicegobernadora de Córdoba, Myrian Prunotto; la intendenta local, Rossana Chahla; y una amplia comitiva de legisladores, ministros y autoridades de las Fuerzas Armadas.
Así, Tucumán cumplió una vez más con su cita ineludible con la historia, cerrando una jornada donde la tradición y el presente se entrelazaron en un mensaje de esperanza por una Argentina más justa y fraterna.
