En junio de 2026, el salario bruto promedio pretendido por los trabajadores alcanzó los $1.780.000 mensuales. Mientras los sectores de gerencia y energía lideran las expectativas, las áreas de atención al cliente y servicios operativos registran los valores más bajos.
El mercado laboral argentino refleja una lenta pero sostenida recomposición del poder adquisitivo. Según datos de Bumeran correspondientes a junio de 2026, las expectativas salariales continúan en alza, aunque a un ritmo más moderado que en meses previos, acompañando la desaceleración de la inflación. Con un promedio general de $1.780.000, las pretensiones están marcadas por una fuerte brecha entre los perfiles altamente especializados —donde la demanda de talento presiona los salarios al alza— y los puestos operativos, que continúan siendo los de menor ingreso esperado.
LAS PROFESIONES MEJOR PAGAS
Los sectores que requieren alta formación técnica o posiciones de liderazgo se mantienen en la cima del ranking:
- Gerencia y Dirección General: $2.802.540
- Minería, Petróleo y Gas: $2.556.637
- Ingenierías (en general): $1.999.000
- Ingeniería Civil y Construcción: $1.895.432
- Recursos Humanos y Capacitación: $1.876.106
SITUACIÓN DE LOS RUBROS OPERATIVOS Y DE SERVICIOS
En el extremo opuesto del espectro salarial, las áreas con mayores facilidades de ingreso pero menor especialización técnica muestran los promedios más bajos:
- Educación, Docencia e Investigación: $1.189.845
- Gastronomía y Turismo: $1.167.536
- Oficios y Otros: $1.139.589
- Secretarias y Recepción: $1.111.953
- Atención al Cliente / Call Center: $1.033.879
PUNTOS CLAVE DEL INFORME
- Referencia regional: Argentina lidera el ranking de salarios pretendidos en la región, con un promedio equivalente a 1.292 dólares al tipo de cambio oficial.
- Tendencia laboral: El sector tecnológico y de telecomunicaciones ($1.776.137) se mantiene firme en la parte alta de la tabla, reflejando el impacto de la transformación digital.
- Contexto: Los especialistas de recursos humanos remarcan que estas cifras actúan como «parámetro» en las entrevistas laborales. El freno en la velocidad de los aumentos salariales refleja un equilibrio alcanzado entre lo que el trabajador aspira a ganar y la capacidad real de las empresas para pagar.
