13 junio, 2026
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Un informe nacional reveló una tasa de 13,3 fallecidos cada 100.000 habitantes. Los jóvenes y las motos, el grupo más vulnerable.

Al cumplirse una nueva conmemoración del Día Nacional de la Seguridad Vial, las cifras oficiales del año 2025 publicadas por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) ponen en foco la preocupante realidad de la siniestralidad en Argentina. Con un total de 3.255 accidentes fatales y 4.060 vidas perdidas, el país alcanzó una tasa de mortalidad de 8,8 personas cada 100.000 habitantes. En este contexto, Tucumán se posiciona como una de las jurisdicciones con mayor gravedad, al registrar una tasa de 13,3%, situándose por encima de la media nacional y dentro del grupo de provincias con mayores índices de fatalidad en el territorio argentino.

MAPA DE LA SINIESTRALIDAD NACIONAL

El informe arroja datos precisos sobre el comportamiento y la demografía de las víctimas fatales:

  • Perfil de la víctima: Predominan los hombres (79%), jóvenes de entre 15 y 34 años, y usuarios de motocicletas (46% del total).
  • Distribución geográfica: El 51% de los siniestros fatales ocurren en rutas, mientras que el 25% sucede en calles urbanas.
  • Horarios críticos: La mayor incidencia se concentra en horarios nocturnos (52%), con picos específicos los sábados y domingos entre las 6 y 7 de la mañana.
  • Top 5 jurisdicciones con mayor tasa: Misiones (17,9), Santiago del Estero (16,1), Catamarca (13,9), Chaco (13,8) y Tucumán (13,3).

El desafío de las dos ruedas y la micromovilidad

Más allá de las estadísticas fatales, el relevamiento de la FIA Región IV y el ACA pone en evidencia una conducta de riesgo preocupante: el uso del celular al volante. Mientras que el acatamiento en el uso del casco en motos ha mejorado considerablemente (alcanzando el 92,8% en CABA), casi 2 de cada 10 motociclistas se distraen utilizando el teléfono, cifra que trepa al 26,4% en el caso de trabajadores de delivery.

A este escenario se suma el crecimiento de la micromovilidad (bicicletas, monopatines y motos de baja cilindrada). Según especialistas como el abogado Fernando Rodríguez, la falta de infraestructura adaptada y de educación vial ha generado un «ecosistema de convivencia desordenada» donde el peatón termina siendo el mayor afectado. «Muchos usuarios se movilizan por las veredas huyendo del tráfico, desplazando el riesgo hacia el peatón», advierte el especialista, quien subraya que existe una subestimación legal sobre el impacto de un accidente generado por un rodado liviano.

Necesidad de intervención efectiva

Los datos de 2025 indican un leve retroceso en comparación con 2024, evidenciando que las políticas de seguridad vial actuales aún no logran revertir la tendencia estructural. La persistencia de los siniestros en rutas y el alto involucramiento de motociclistas jóvenes definen la agenda de prioridades para los organismos estatales. La meta a largo plazo sigue siendo alcanzar los niveles de seguridad de ciudades como Buenos Aires, que con una tasa de 2,7, marca un horizonte opuesto al presente en las provincias del norte argentino.

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