La Comisión de Tránsito del Concejo Deliberante no logró dictamen para el incremento solicitado por AETAT, que reclama una tarifa técnica de $2.400. La falta de consenso político y la exigencia de una nueva licitación frenan el avance del expediente.
La Comisión de Tránsito y Transporte del Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán volvió a sesionar este lunes para tratar el pedido de ajuste tarifario presentado por la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT). Tras una reunión donde las posiciones políticas no lograron converger, el cuerpo decidió pasar a cuarto intermedio sin emitir dictamen. El pedido empresarial, que solicita llevar el boleto a una tarifa técnica de $2.400 —incluyendo subsidios municipales y provinciales—, enfrenta un escenario de parálisis legislativa ante las exigencias de la oposición, que condiciona cualquier suba a la apertura de un proceso de licitación para un nuevo sistema de transporte.
LOS PUNTOS DEL CONFLICTO
El debate técnico-político en la comisión, presidida por José María Franco, expone los siguientes ejes críticos:
- El pedido de AETAT: Los empresarios fundamentan la cifra de $2.400 en los costos operativos actuales, la inflación acumulada y la necesidad de cubrir el déficit que, según argumentan, no se compensa con los subsidios vigentes.
- Postura opositora: El vicepresidente de la comisión, Alfredo Terán de Zavalía, ratificó su rechazo a cualquier incremento sin antes debatir los nuevos pliegos de licitación. «Subir la tarifa no mejorará el transporte, es un parche más», sentenció.
- La crisis del sistema: Tanto desde el sector empresario como desde la Municipalidad coinciden en un dato alarmante: la caída constante en la cantidad de pasajeros transportados, lo que vuelve al sistema actual económicamente insostenible bajo el esquema tradicional de recaudación.
Licitar, el reclamo de fondo
La discusión en el Concejo Deliberante ha trascendido la mera cuestión del precio. Para un sector clave de los concejales, el aumento de la tarifa —sin una reforma profunda del servicio— representa una medida cortoplacista que no ataca el problema de fondo: la obsolescencia del sistema actual. «Sostengo que el llamado a licitación es una cuestión esencial. Estamos demorados con ese tema, los pliegos deberían estar ya en el Concejo», remarcó Terán de Zavalía tras el cuarto intermedio.
El desafío del oficialismo
El bloque oficialista se encuentra ante una encrucijada política: lograr los consensos necesarios para dictaminar una suba que alivie la presión financiera de las empresas o exponerse a un escenario de reducción de frecuencias ante la falta de rentabilidad. Hasta el momento, el oficialismo no ha logrado reunir el número de voluntades requerido en la comisión, por lo que las reuniones continuarán en los próximos días buscando un punto de equilibrio entre el reclamo empresario y la realidad económica de los usuarios tucumanos. Mientras tanto, el sistema de transporte local sigue operando bajo una tarifa congelada que mantiene al sector en estado de alerta permanente.
