El seleccionado africano quedó varado tres días en Marruecos por problemas con su viaje y llegará a Ezeiza pocas horas antes del amistoso en el Monumental. El entrenador Amir Abdou debió recurrir a la Sub-23 ante la ausencia de varias de sus principales figuras.
Mientras las lluvias afectan a Buenos Aires, un avión chárter atraviesa el Atlántico con una delegación de Burkina Faso que llegará a la Argentina en una situación muy diferente a la prevista originalmente.
El seleccionado africano despegó durante la madrugada desde Casablanca, Marruecos, donde permaneció varado durante tres días, y tiene previsto aterrizar en Ezeiza alrededor de las 15.30. Apenas unas horas después, a las 21, deberá enfrentar a la selección argentina en el estadio Monumental.
El encuentro tendrá además un carácter histórico, ya que será el primer enfrentamiento entre ambos países.
El viaje de Burkina Faso estuvo marcado por distintos inconvenientes. La delegación tenía previsto trasladarse el 30 de septiembre, después de la victoria por 1-0 ante República Centroafricana en Marruecos, correspondiente a la clasificación para la Copa Africana 2027.
Sin embargo, la empresa contratada canceló el vuelo sin previo aviso, según informó la Federación Burkinesa de Fútbol (FBF). Después se produjeron otros dos intentos de salida que tampoco pudieron concretarse.
A las dificultades logísticas se sumó un desacuerdo por las condiciones del traslado. Los futbolistas rechazaron viajar en un vuelo comercial con escalas y reclamaron disponer de un vuelo chárter.
“Ciertas limitaciones, especialmente las relacionadas con los tiempos de viaje, generaron reticencias entre los jugadores”, reconoció la FBF en un comunicado.
El conflicto también tuvo un componente económico. La AFA se hace cargo de los pasajes, el alojamiento y las comidas durante la estadía, pero no contempla el pago de un premio ni el reparto de la recaudación. La situación llegó incluso a requerir la intervención de la ministra de Deportes de Burkina Faso.
Un plantel diferente al previsto
Los inconvenientes con el viaje terminaron modificando de manera importante la composición de la delegación que llegará al Monumental.
Según la prensa de Burkina Faso, el mediocampista Bebel Doumbia, jugador del Rapid de Bucarest, fue el único integrante del seleccionado mayor que finalmente abordó el avión.
Para completar el equipo, el entrenador Amir Abdou tuvo que recurrir a futbolistas de la Sub-23, que se encontraban preparando un amistoso frente a Malí que finalmente fue suspendido.
La propia federación reconoció la dificultad que tendrá el entrenador para conformar el equipo.
“El entrenador deberá arreglárselas sin varios jugadores clave”.
La situación representa una particularidad para un plantel que tenía por delante un amistoso frente al campeón del mundo. De acuerdo con medios africanos, Abdou había advertido previamente a sus futbolistas que la posibilidad de jugar en el Monumental podía convertirse en una oportunidad única en sus carreras.
La diferencia con el equipo previsto inicialmente también queda reflejada en las ausencias. En el último partido de Burkina Faso, 10 de los 11 titulares jugaban en Europa.
Entre ellos estaba el capitán Edmond Tapsoba, defensor del Bayer Leverkusen y compañero de Ezequiel Fernández en el club alemán.
Un arribo pocas horas antes del partido
Si se cumple el horario previsto para el aterrizaje, Burkina Faso llegará a Ezeiza cerca de las 15.30, apenas cinco horas y media antes del comienzo del amistoso.
El seleccionado deberá afrontar así una preparación prácticamente inmediata antes de saltar al campo de juego del Monumental.
La situación también estará condicionada por el clima. En el Área Metropolitana de Buenos Aires rige un alerta amarilla por tormentas, con acumulados de hasta 50 milímetros y posibilidad de granizo.
La mejora de las condiciones meteorológicas está prevista hacia la noche, cuando la temperatura rondaría los 12 grados.
El escenario será muy diferente al de Uagadugú, capital de Burkina Faso, donde las temperaturas superan actualmente los 30 grados.
En River aseguran que el campo de juego se encuentra en buenas condiciones, aunque la cantidad de agua podría hacer que el césped se vuelva más pesado durante el partido.
El origen del nombre Burkina Faso
Más allá de las dificultades que atraviesa el seleccionado antes del amistoso, Burkina Faso es un país con una historia y una identidad particular.
El nombre actual fue adoptado en 1984 por Thomas Sankara. Hasta ese momento, el país era conocido como Alto Volta.
Tiene aproximadamente 24 millones de habitantes y en su territorio conviven 59 lenguas. Alrededor de la mitad de la población habla moré.
Entre los lugares característicos del país también se encuentra un lago donde habita aproximadamente un centenar de hipopótamos.
El apodo de su seleccionado, los “Potros”, está relacionado con una antigua leyenda del pueblo mossi. La historia remite al caballo de la princesa Yennenga, una figura legendaria de esa comunidad.
La misma leyenda también está vinculada con el nombre del máximo premio del Fespaco, el festival de cine que se realiza en Uagadugú y que es considerado el más importante de África.
Un seleccionado que busca su primera Copa del Mundo
Burkina Faso todavía no logró clasificarse a una Copa del Mundo.
Estuvo cerca de conseguirlo rumbo a Brasil 2014, pero quedó eliminado frente a Argelia en el repechaje por la regla del gol de visitante.
En el camino hacia 2026, los “Potros” terminaron por detrás de Egipto y tampoco consiguieron acceder al máximo torneo internacional.
Su recorrido en la Copa Africana de Naciones, en cambio, registra actuaciones destacadas. Burkina Faso fue finalista en 2013, terminó tercero en 2017 y alcanzó el cuarto puesto en 1998, edición que organizó como local, y nuevamente en 2021.
Actualmente ocupa el puesto 62 del ranking FIFA y, entre 2025 y 2026, consiguió 11 victorias en 17 partidos.
El entrenador Amir Abdou, nacido en Francia y de origen comorense, tiene además como antecedente haber conducido a Comoras a su primera clasificación a una Copa Africana.
Ahora deberá afrontar un desafío diferente: buscar un resultado destacado ante Argentina con un grupo de jugadores que, hasta hace apenas dos días, se preparaba para disputar otro encuentro.
Para muchos de esos futbolistas, el amistoso en el Monumental será una oportunidad inesperada para mostrarse en un escenario de enorme exposición internacional.
