Según el último relevamiento de CB Global Data, Juan Manzur se ubicó entre los legisladores con peor diferencial del país, mientras que Sandra Mendoza y Beatriz Ávila también registraron caídas en sus mediciones.
Los tres senadores nacionales por Tucumán volvieron a quedar relegados en el ranking de imagen elaborado por la consultora CB Global Data correspondiente al mes de agosto. Juan Manzur, Sandra Mendoza y Beatriz Ávila registraron un diferencial negativo y un empeoramiento en sus indicadores respecto de la medición previa, aunque con distintas variaciones en sus ubicaciones dentro de la tabla general.
El panorama más desfavorable recae sobre el exgobernador y legislador de Unión por la Patria, Juan Manzur, quien cayó al puesto 68 entre los 72 integrantes de la Cámara alta. Con un diferencial de -26,8% (producto de un 9,9% de imagen positiva y un 36,7% de negativa, con 53,4% de desconocimiento), el dirigente se posicionó como el quinto senador con peor imagen de la Argentina, profundizando la caída desde el puesto 65 que ocupaba en julio.
La situación de Ávila y Mendoza
Por su parte, la senadora Beatriz Ávila (bloque Independencia) se ubicó en el puesto 63, quedando en el límite de los diez legisladores con peor diferencial del país (-24,9%). Pese a haber mejorado una posición en el ordenamiento general respecto al mes anterior, su saldo de imagen se deterioró levemente y mantiene un elevado nivel de desconocimiento a escala nacional que roza el 74,5%.
En tanto, Sandra Mendoza (bloque Convicción Federal) continúa siendo la mejor posicionada entre los representantes tucumanos al ubicarse en el puesto 45, con un diferencial negativo de -18,4%. No obstante, experimentó la mayor caída porcentual del bloque provincial al perder dos lugares y empeorar su saldo en 1,8 puntos respecto al relevamiento anterior, aunque conserva una ventaja considerable de 23 y 18 puestos por encima de Manzur y Ávila, respectivamente.
El estudio de CB Global Data fue realizado sobre un total de 1.107 casos entre el 20 y el 24 de agosto, evidenciando que los legisladores de la provincia continúan enfrentando desafíos en su nivel de aprobación a nivel federal de cara al escenario político proyectado hacia 2027.
