Mediante una investigación coordinada y la valiosa intervención de un perro detector de drogas, las fuerzas de seguridad desarticularon un centro de acopio con miles de dosis listas para la venta ilegal.
Durante un allanamiento conjunto entre la Policía provincial y Gendarmería Nacional en la ciudad salteña de Orán, un can adiestrado señaló el sector exacto donde se ocultaban 15 paquetes con estupefacientes. Dos sospechosos de 18 y 21 años fueron aprehendidos y se incautaron un automóvil y teléfonos celulares a disposición de la Justicia Federal.
Un importante procedimiento contra el narcotráfico desplegado en la ciudad salteña de Orán permitió desbaratar un centro de acopio de estupefacientes y secuestrar 15 paquetes de cocaína, cuyo volumen equivale a unas 120 mil dosis destinadas al circuito ilegal. Durante la irrupción policial, dos jóvenes de 18 y 21 años fueron detenidos y puestos a disposición de las autoridades judiciales competentes.
La investigación previa estuvo encabezada por efectivos de la Brigada de Investigaciones 2, en un trabajo coordinado con la Dirección General de Drogas Peligrosas y personal de Gendarmería Nacional, bajo expresas directivas de la Justicia Federal. Las pesquisas se habían originado a partir de un hecho delictivo ocurrido días atrás en la localidad, permitiendo a los investigadores reunir indicios que condujeron de forma directa hasta el inmueble allanado.
Durante la ejecución de las medidas judiciales en la vivienda, la intervención de un can adiestrado en la detección de narcóticos resultó determinante para el éxito del procedimiento. El animal marcó de manera insistente un rincón específico dentro de una de las habitaciones de la propiedad, guiando a los uniformados hasta el escondite. Al requisar minuciosamente el espacio señalado, los efectivos hallaron 15 paquetes compactos. Tras la realización de las pruebas narcotest de campo correspondientes, los peritos confirmaron que la sustancia correspondía a clorhidrato de cocaína, alcanzando un volumen aproximado de 120 mil dosis listas para su comercialización.
Además de la aprehensión inmediata de los dos ocupantes del domicilio, los investigadores procedieron al secuestro de teléfonos celulares que serán peritados para profundizar las líneas de comunicación de los sospechosos, así como también un automóvil que estaría estrechamente vinculado a las maniobras de traslado y logística de la banda. Las actuaciones quedaron radicadas en la Fiscalía Federal Descentralizada de Orán, encabezada por el fiscal federal Marcos Romero y la auxiliar fiscal Morales Barbera. La causa continúa abierta en etapa de instrucción con el objetivo de determinar el origen de la sustancia secuestrada, reconstruir la ruta del cargamento y establecer si existen otros integrantes involucrados en la estructura delictiva.
