Sin la brillantez mostrada en la Copa Argentina pero exhibiendo solidez defensiva, el conjunto de Falcioni se impuso en Córdoba y profundizó la crisis del equipo local en su lucha por la permanencia.
Tras su destacada actuación ante Independiente por la Copa Argentina, Atlético Tucumán afrontó un partido completamente diferente en su visita a Río Cuarto frente a Estudiantes. Sin la misma fluidez, intensidad ni claridad ofensiva —donde Laméndola fue de lo más incisivo pero sin encontrar el último pase—, el encuentro escaseó de emociones y apenas registró tres remates al arco en los 90 minutos.
Sin embargo, el equipo dirigido por Falcioni ratificó su solidez defensiva: acumuló su cuarta valla invicta en cinco fechas, recibiendo goles en un solo encuentro. Cuando el trámite se encaminaba hacia un empate sin goles, un córner a los 37 minutos del complemento encontró a Clever Ferreira, quien se desprendió de la marca y definió con un toque preciso para sellar el 1-0.
La dura realidad del local
Por su parte, Estudiantes de Río Cuarto profundizó su complejo presente en la categoría. El conjunto cordobés, que pelea por mantener la categoría, sumó su cuarto partido consecutivo sin ganar y acumula apenas una victoria en sus últimos 15 compromisos, complicando aún más su permanencia en Primera.
Con este triunfo ajustado, el Decano demostró capacidad para resolver partidos cerrados y se metió de lleno en el lote de los ocho mejores del torneo Clausura.
