El seleccionado nacional consumó la victoria tres a uno sobre la representación helvética tras estirar la definición hasta el suplementario. Los integrantes de la plantilla albiceleste sacaron a relucir una notable entereza competitiva para sostener la ambición de revalidar el título obtenido anteriormente.
El inicio fue favorable gracias a un cabezazo de Mac Allister asistido por Messi, pero el equipo cedió iniciativa y terreno. Los sucesivos embates del rival convirtieron al portero Martínez en la figura determinante del cotejo antes del empate marcado por Ndoye.
La expulsión del atacante Embolo dejó al contrincante en inferioridad, obligando a los sudamericanos a volcarse al ataque de forma permanente. Las destacadas intervenciones del guardameta Kobel postergaron la ventaja nacional hasta la disputa del alargue.
Un golazo al ángulo de Julián Álvarez y una definición de Lautaro Martínez liquidaron el compromiso en la prórroga de Kansas. La victoria desató la euforia de los fanáticos que ya palpitan el inolvidable duelo de semifinales contra Inglaterra.
El triunfo revivió históricas epopeyas de resistencia defensiva y compromiso colectivo en la trayectoria mundialista de la escuadra patria. Los simpatizantes del territorio tucumano festejaron efusivamente un paso clave que garantiza un partido más al capitán en la competencia.
