Axel Kicillof Quiero hablarle con claridad a nuestro pueblo y a todas las fuerzas políticas. Lo hago como gobernador de los 17 millones de bonaerenses, con mis facultades y la responsabilidad de tomar decisiones a favor de la provincia. 10. Primero, sobre las PASO, la mayoría de las provincias las suspendieron. Hace un mes, en la apertura de sesiones, le pedí a la legislatura que las suspendiera en la provincia. Aunque la mayoría de las fuerzas políticas están de acuerdo y hay varios proyectos, esto todavía no se logró. Es por eso que un primer anuncio es que enviaré a la legislatura un proyecto de ley para que se resuelva y suspender las PASO lo más rápidamente posible.
En medio de la fuerte disputa judicial por una deuda de 17,8 billones de pesos, Axel Kicillof rechazó la invitación al acto central por el Día de la Independencia. El gobernador bonaerense marcó distancia de la gestión nacional, priorizando un pedido de reunión de trabajo frente a la participación en eventos de carácter protocolar.
La tensión en la relación entre el gobierno de la provincia de Buenos Aires y la Casa Rosada volvió a quedar en evidencia tras la decisión de Axel Kicillof de no asistir a los actos por el Día de la Independencia en Tucumán. El mandatario bonaerense fue invitado por el gobernador anfitrión, Osvaldo Jaldo, pero decidió priorizar la postura política de su gestión: «Si vamos a compartir algo con Javier Milei, que sea una reunión de trabajo», fue el mensaje enviado desde La Plata.
Fuentes del gobierno bonaerense confirmaron que, si bien el agradecimiento por la invitación fue formal, Kicillof evitó la «foto» protocolar con el Presidente. El trasfondo de la decisión reside en el prolongado reclamo de la provincia de Buenos Aires hacia el Gobierno Nacional por una deuda que, según los cálculos provinciales, asciende a $17,8 billones, motivo por el cual Kicillof ya presentó ocho denuncias ante la Corte Suprema de Justicia. Desde el entorno del gobernador enfatizan que el diálogo con el Poder Ejecutivo nacional se encuentra bloqueado, a pesar de los constantes pedidos de gestión.
Tucumán, escenario de tensiones El acto patrio en Tucumán funcionará como un termómetro de la relación entre la Casa Rosada y las provincias. Se espera la asistencia de al menos 11 gobernadores, mientras que el rol del anfitrión, Osvaldo Jaldo, sigue siendo observado de cerca por su postura «pendular»: el gobernador ha apoyado las iniciativas legislativas libertarias —incluida la reciente apertura al debate por la eliminación de las PASO—, pero mantiene fricciones dialécticas con el oficialismo nacional, como sus recientes críticas al sistema de colectoras.
Por otro lado, la jornada contará con un condimento político adicional: la presencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien mantiene un abierto enfrentamiento con el Jefe de Estado. La organización del evento se vio obligada a extremar los cuidados protocolares, con esquemas de seguridad, ceremonial y prensa independientes tanto para Milei como para Villarruel, quienes llegarán en vuelos distintos. Regino Amado, ministro de Gobierno y Justicia tucumano, confirmó la autonomía de las agendas de ambos funcionarios: «Es un tema nacional que tendrán que manejar como ellos dispongan», sentenció.
